El viernes 11 de mayo en el Centro Natural y Popular, en el marco de un ciclo de formación en comunicación científica organizado en conjunto por el IIBCE y el Centro de Formación de la Cooperación Española estuvimos actuando con Bardo científico.

Marianita nos contó cómo aplica la matemática en su vida, usando el Teorema chino de los restos. Su historia con Hugo y Paco… y Luis, no nos dejó dudas de qué claramente la matemática tiene aplicaciones cotidianas, solo hay que saber usarla.

Sole nos hizo cruzar el Atlántico con su atrapante historia. Entre marinos, piratas, limones y ácido sulfúrico entre otros aprendimos qué es el Escorbuto, la enfermedad causada por falta de vitamina C y cuál es su cura.

Ana Inés nos mantuvo expectantes con sus varios consejos para hacer neurogénesis. Ella lo aplicó a sus ganas de aprender a tocar el violín y nos dejó la mayor duda de la noche. Nadie sabe cuál es su edad, pero eso no le impide seguir generando neuronas para seguir aprendiendo cosas nuevas.

Vanesa nos dejó a todos enamorados con su monólogo sobre la química del amor. Nos contó sobre algunas de las sustancias químicas que producen las típicas sensaciones que sentimos cuando nos enamoramos.

Y como esta fue una noche especial, tuvimos un invitado con esas características que actuó con nosotros. Con Bardo somos bastante exquisitos para aceptar a otro monologuista. Esta noche no solo tuvimos a un invitado de Logroño, España sino que cumplía con nuestro requisito excluyente, el nombre debía rimar con Bardo. Como Ricardo faltó y Abelardo estaba enfermo, actuó con nosotros Eduardo Sáenz de Cabezón, integrante del grupo de monologuistas científicos españoles BigVan.

 

¡Gracias al IIBCE y el Centro de Formación de la Cooperación Española por la invitación y a todos los asistentes por la buena onda!

 

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